Dormí un poco y desperté a las 5 am. Estaba nervioso. Entró una enfermera que me pesó. 131 kilos. Había bajado 3 kilos con la dieta líquida impuesta para la preparación. Antes de operarme esto ya tenía efecto. Me sentí bien. Llegaron las 6 am y me vendaron las piernas. Me pusieron una bata y un sombrerito quirúrgico y ahora sí empezaron los miedos. Me despedí de mi mamá en el cuarto y le dije que ya regresaba. Me llevaron al segundo piso y me empezó a saludar todo el mundo. Una enfermera me puso la vía en la mano izquierda y era tanto el miedo que no sentí nada. Llegó mi doctor y lo primero que me dijo fue "Tranquilo ya estoy aquí". Sentí que el me iba a operar era Iron-Man o algo así por la confianza con lo que lo dijo. El anestesista me dijo que este tranquilo y que respire por esa mascarilla que me estaba poniendo. Y lo hice y no recuerdo nada más.
Despierto, casi en otro mundo, un cuarto de otro color, con la luz blanca que molestaba y con demasiada sed y le pido porfavor que me de agua y me dicen que no podía tomar agua. Y ahí me vuelvo a quedar dormido.
La cirugía fue de 7 am a 8.45 am.
Lo más difícil había pasado y yo no me había dado cuenta.
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